El enfoque temprano de Foucault sobre la cuestión de los cuerpos y el poder quizá sea más conocido por su análisis del cuerpo del prisionero en Vigilar y castigar. [1]…
Albert Camus emerge no con respuestas dogmáticas, sino con una valiente y lúcida afirmación de la vida misma. Su pensamiento, forjado en el crisol de la guerra, la injusticia y la belleza mediterránea, constituye un faro de dignidad humana frente al absurdo de la condición humana.